Las personas mayores y los niños son los colectivos más vulnerables al calor.

Con la llegada del verano y las altas temperaturas cada año desde Sanidad nos aconsejan tomar medidas para combatir el calor excesivo. En Bienestar Familiar te damos algunos consejos para prevenir los golpes de calor, sobre todo en ancianos y niños.

¿Quiénes son los más vulnerables a los golpes de calor?

  • Mayores de 65 años
  • Menores de 5 años y sobre todo bebés
  • Quienes realicen una actividad que requiera esfuerzo físico.
  • Personas enfermas, especialmente del corazón, hipertensión o problemas intestinales u obesidad.
  • Quienes toman algunas medicinas como diuréticos y antihistamínicos
    o quien consume una cantidad excesiva de alcohol.

En verano es muy importante prestar atención a las personas mayores y niños para evitar los efectos nocivos del calor

¿Por qué las personas mayores son vulnerables al calor?

Las personas mayores de 65 años tienden a perder la sensación del calor y de sed, según la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), por este motivo descuidan la hidratación y la prevención y así son más propensos a sufrir un golpe de calor.

Es habitual que los síntomas de estos golpes de calor pasen inadvertidos dentro de las patologías asociadas a la edad y al deterioro físico propio (cansancio, fatiga, debilidad, etc.), por lo que es importante vigilarles y que estén acompañados.

Ante una ola de calor, hay que tener en cuenta estos consejos:

Hidrátate.

Aunque no tengas sed, ingiere líquidos (agua, refrescos, zumos, etc.) a menudo para regular la temperatura del cuerpo.

Evita la exposición prolongada al sol

Sobre todo en las horas de más calor y humedad, esta es norma general para todas las personas, pero las personas mayores deben evitar exponerse al sol y si lo hacen con una buena protección solar y con la cabeza cubierta.

Comidas ligeras

De esta manera evitamos digestiones pesadas que aumenten nuestra temperatura corporal. Es la época del año para tomar ensaladas, verduras, frutas, etc.

Ropa fresca y ligera

Prendas que permitan una buena transpiración y así el calor no queda impregnado en el cuerpo.

Ventilación

Persianas bajadas para evitar que el sol eleve la temperatura de las habitaciones, pero deja pasar el aire.

Ducharse con asiduidad

Refréscate rápidamente con una ducha, es la mejor opción, si tienes la oportunidad de darte un baño en la playa o la piscina, evitando las horas más fuertes del sol, también te ayudará a bajar la temperatura corporal.

Compañía y cuidados

No siempre podemos acompañar a las personas mayores de nuestra familia, ayudarles en las tareas domésticas que requieren un esfuerzo extra o acompañarles a las citas médicas o pruebas hospitalarias, una buena alternativas y cada vez más demandada es la ayuda a domicilio. En Bienestar Familiar, somos expertos en ayuda a domicilio.

Una cuidadora o un cuidador con experiencia en el trato a personas mayores que nos garantice que van a estar bien atendidos y la tranquilidad de que están en su casa con los cuidados que necesitan.

¡Infórmate en Bienestar Familiar, tu ayuda de confianza!