La mayoría de nosotros quiere jubilarse. La jubilación se desea como un descanso tras una vida de llena de trabajo, esfuerzo y sacrificios. Sin embargo, este trabajo del que tanto deseamos deshacernos juega un pilar fundamental en nuestras relaciones sociales y personal.

Las relaciones sociales en el trabajo han sido consideradas como uno de los factores más importantes en la satisfacción personal, comentaba el investigador Manuel V. Clavijo en su conocido texto ‘La jubilación activa’. Debido a eso surgen sentimientos de soledad y apatía en esta etapa de la vida. Es por esto que en muchos casos la jubilación puede generar aislamiento social, cuando la idea “idealizada” que teníamos de la jubilación se torna gris.

¿Pero qué hacer ante esa sensación de soledad y aislamiento? ¿Cómo podemos combatirla para que nos afecte lo menos posible? Y sobre todo, ahora en tiempos de pandemia, como podemos combatirla?

En esta ocasión os proponemos algunos aspectos clave para solucionar la soledad en las personas mayores y así poder evitar las consecuencias negativas que el estar solo conlleva.

Desde C´ alma Psicología y Salud , os proponemos cuatro puntos importantes que atender, estos cuatro puntos vitales son:

  • Mantener activo el cuerpo y la mente

  • Realizar viajes o excursiones.

  • Pasar tiempo con tu mascota

  • Dedicar tiempo a la educación y a la cultura

Mantenerse activos

Hoy en día, tenemos cerca de nosotros un centro de tercera edad o un centro de día. Estos lugares son la mejor forma de mantenerse activos y fomentar que las personas mayores, que tengan cierta autonomía y no necesiten una residencia, se relacionen con otras personas en su misma situación.

Algunas actividades para mantenerse activos fuera de estos centros pueden ser:

  • Pasear.

  • Visitar un lugar especial y agradable.

  • Marcarse tareas como manualidades que tengas temáticas diversas, como las estaciones del año.

  • Crear recetas de comida exótica, probar platos distintos a los habituales (por ejemplo, acudir a supermercados chinos y probar cosas nuevas).

Realizar viajes o excursiones

En muchas localidades, existen asociaciones de jubilados, que organizan excursiones más cercanas y de poca duración. Esta alternativa para aquellos ancianos que por problemas de salud o económicos, no puedan permitirse viajar.

Pasar tiempo con tu mascota

Se ha demostrado que la gente mayor que se encuentran solo o viven en residencias, consiguen beneficios al estar en contacto con animales. Algunos ancianos no se comunican o no pueden expresar sus emociones y esto agrava el sentimiento de soledad. Es por eso que el estar en contacto con mascotas, refuerza la comunicación afectiva y ayuda a una mejora de la salud emocional.

Dedicar tiempo a la educación y la cultura

Muchas de las personas que hoy en día se encuentran en la tercera edad, no llegaron a escolarizarse y ni siquiera saben leer o escribir. Es por eso que ofrecerles un servicio de educación que se adecue a cada uno, puede ser muy estimulante y mejorar su calidad de vida. Estas actividades para evitar la soledad en ancianos pueden ser tan sencillas como enseñarles juegos de mesa nuevos o aprender a utilizar apartaos tecnológicos.

Pero… ¿y ahora qué?

La imaginación.

Muy a nuestro pesar y con las barreras físicas que nos podemos en pandemia, nos queda adaptarnos y hacernos amigos de las nuevas tecnologías.

Gracias a ellas ahora podemos viajar por nuestro barrio a través de Google maps, recorriendo nuestro barrio e incluso cualquier país o destino, podemos escuchar música y las olas del mar incluso podemos seguir una visita guiada a un museo. Dar rienda suelta a nuestra imaginación es nuestra actividad estrella que os sugerimos para trabajar con los más mayores.